Questions Clients Ask Before Starting
Antes de cortar la primera tela, casi todos los restaurantes repiten las mismas dudas. No son caprichos: son decisiones que afectan al turno, al lavado y a la rotación de la brigada. Aquí van las que más nos llegan y cómo las resolvemos en el taller.
La primera consulta casi nunca empieza por el precio. Empieza por el uso real: cuántas horas seguidas trabaja la brigada, si hay parrilla abierta, si el local tiene lavandería propia o si la ropa sale a un servicio externo. Esa información cambia la tela, el gramaje y hasta el tipo de costura. Cuando el cliente llega con esas respuestas claras, la propuesta se arma en una sola reunión.
¿Qué tela aguanta mejor el turno completo?
Para línea caliente trabajamos sarga mixta de 210 g/m² con paneles de malla en espalda y axilas. Para parrilla o pastelería, donde hay más salpicadura y peso en los bolsillos, la lona de algodón de 340 g/m² responde mejor. La pregunta no es cuál es "mejor", sino cuál se adapta al puesto. Un delantal de lona en una barra de café resulta incómodo; una filipina ligera en una parrilla abierta dura menos de lo esperado.
¿Cuánto tarda una dotación completa?
Depende del tallaje y del bordado. Un pedido de diez a quince prendas con tallas estándar sale en pocos días hábiles. Si hay tallas especiales, bordado por nombre o mezcla de filipinas, delantales y pantalones, el calendario se estira porque cada pieza pasa por corte, confección y control. Lo importante es fijar la fecha del primer servicio en el que la brigada va a usar el uniforme, y trabajar hacia atrás desde ahí.
¿Se puede lavar a 60 °C sin que se deforme?
Sí, siempre que la tela y las costuras estén pensadas para eso. Nosotros usamos acabado antiarrugas y refuerzos remachados en los puntos de tensión, así que el cuello, las sisas y las esquinas de los bolsillos aguantan el ciclo industrial. Lo que sí pedimos es no mezclar con ropa de calle ni usar suavizante en exceso: acorta la vida de la fibra y opaca el color.
¿Cómo definimos el tallaje de la brigada?
Enviamos una tabla de medidas y pedimos que cada cocinero se mida sobre ropa de trabajo, no sobre ropa de calle. Si hay dudas, mandamos una prenda de muestra para probar antes de cerrar el lote. Es más rápido medir una vez que rehacer un pedido completo porque dos tallas no encajaron.
¿Qué pasa si la brigada rota?
Es la pregunta que más aparece en restaurantes con alta rotación. La respuesta práctica es estandarizar: mismo modelo, mismas tallas base, mismo color. Así una prenda nueva se integra sin que se note la diferencia. Por eso trabajamos lotes por talla y guardamos el registro del bordado, para repetir el pedido sin volver a empezar.
Si estás armando la dotación de tu cocina y tienes dudas parecidas, escríbenos y las resolvemos antes de cotizar. También puedes leer qué conviene preparar antes de una primera consulta o revisar cómo elegir un formato de servicio que encaje con tu operación.