Etapa 1
Levantamiento de necesidades
Recibimos el listado de puestos: cocina caliente, parrilla, pastelería, barra o almacén. Anotamos cuántas personas hay por turno, qué tareas realizan y qué prendas ya usan. De ahí sale un borrador de dotación con cantidades por talla y tipo de prenda.
Etapa 2
Toma de medidas y muestras de tela
Vamos al local o recibimos a una persona de referencia en el taller. Medimos hombros, pecho, cintura y largo de manga sobre prendas reales. En paralelo se revisan muestras de sarga mixta, lona de algodón y malla transpirable para confirmar gramaje y color antes de cortar.
Etapa 3
Corte y confección por lotes
El corte se hace por talla y por prenda, no por pedido suelto. Las costuras se refuerzan en hombros, sisas, cierre cruzado y esquinas de bolsillos, que son los puntos donde una filipina o un delantal se revientan primero. Los lotes avanzan en paralelo para no retrasar la entrega completa.
Etapa 4
Prueba en cocina y ajustes
Entregamos una prenda piloto por talla para que se use en un turno real. Revisamos si el largo del delantal estorba al agacharse, si la manga limita el movimiento del brazo o si el cuello queda demasiado ajustado. Los ajustes se aplican antes de producir el resto del lote.
Etapa 5
Entrega y reposición
El pedido se entrega doblado y etiquetado por talla para que el encargado de almacén lo distribuya sin confusiones. Quedan registradas las medidas y el proveedor de tela de cada lote, de modo que una reposición posterior mantenga el mismo corte y el mismo tono.